Las Islas Berlengas son de esos sitios que parecen mucho más lejos de lo que están. Sales en barco desde Peniche, cruzas un trozo de Atlántico y, en menos de una hora, estás en una isla pequeña, rocosa, azulísima y bastante diferente a casi todo lo que sueles encontrar en Portugal.
No es una excursión de playas cómodas, paseos marítimos y restaurantes por todas partes. Aquí vienes a caminar, a bañarte en agua transparente, a ver cuevas, a cruzar hasta una fortaleza preciosa y a sentir un poco ese punto salvaje que todavía conserva la isla.
Y eso, precisamente, es lo que hace que las Berlengas merezcan tanto la pena.
Si estás organizando una ruta por el centro de Portugal o vas a pasar por Peniche, guarda un día para venir hasta aquí. En esta guía te cuento cómo llegar a las Islas Berlengas, qué ver, qué hacer, dónde comer y dónde dormir cerca, para que puedas preparar la visita sin volverte loco.
Dónde Están Las Islas Berlengas
Las Islas Berlengas están frente a la costa de Peniche, a unos 10 kilómetros mar adentro. Aunque se habla de “las Berlengas”, la isla que se visita normalmente es Berlenga Grande, la única accesible para viajeros.
Es una isla pequeña, así que no necesitas varios días para conocerla. Con una excursión de día puedes ver lo principal, caminar por sus senderos, bañarte si el tiempo acompaña y hacer una visita en barco por las cuevas.
Lo bueno es que, aunque sea pequeña, tiene bastante personalidad. Hay acantilados, agua cristalina, aves marinas, caminos con vistas al océano y una fortaleza que parece colocada ahí a propósito para salir en todas las fotos.
Además, las Berlengas son Reserva Natural, así que el acceso está controlado. Esto puede parecer un rollo a la hora de organizarse, pero en realidad es parte de su encanto: no es una isla masificada ni llena de servicios sin sentido.
Cómo llegar a las Islas Berlengas (paso a paso)
Para ir a las Islas Berlengas tienes que llegar primero a Peniche, que es el punto desde donde salen los barcos.
Desde Lisboa, lo más cómodo es ir en coche. El trayecto suele durar alrededor de una hora y media. También puedes llegar en autobús, aunque tendrás que organizar mejor los horarios para cuadrarlo con la salida del barco.
Una vez en Peniche, solo tienes que ir al puerto. Desde allí salen ferris y excursiones hacia Berlenga Grande. El trayecto dura normalmente entre 30 y 45 minutos, dependiendo del estado del mar.
🚤 Importante: no improvises demasiado, sobre todo si viajas en julio, agosto o fin de semana. Las plazas están limitadas y los barcos se llenan rápido.
👉 Antes de ir, revisa si te interesa solo el ferry o una excursión más completa con visita a las cuevas. Si es tu primera vez, esta segunda opción suele ser la más cómoda.
Mejor época para visitar las Islas Berlengas
La mejor época para visitar las Berlengas depende bastante del tipo de plan que tengas en mente.
Si quieres bañarte, hacer snorkel y disfrutar de la isla con más ambiente, el verano es la opción más fácil. Hay más barcos, más excursiones y el mar suele estar mejor. La parte menos bonita es que también hay más gente y conviene reservar con antelación.
Si prefieres tranquilidad, buena luz y una experiencia más relajada, primavera y septiembre son muy buena idea. Puede que el agua esté fresca, pero la isla se disfruta muchísimo caminando y haciendo fotos.
En invierno la cosa cambia. El mar puede estar movido, hay menos servicios y las salidas en barco pueden cancelarse. No es imposible ir, pero sí necesitas flexibilidad y asumir que aquí manda el Atlántico.
Que ver y que hacer en las Islas Berlengas
Aunque Berlenga Grande es una isla pequeña, tiene varios sitios que hacen que la excursión merezca muchísimo la pena. No esperes una lista enorme de monumentos ni planes para ir corriendo de un lado a otro. Aquí vienes sobre todo a caminar, mirar el mar, bañarte si el tiempo acompaña y disfrutar de un paisaje bastante salvaje.
Lo bueno es que en un día puedes ver lo principal sin agobiarte.
1️⃣ Fortaleza de São João Baptista
La Fortaleza de São João Baptista es el lugar más famoso de las Islas Berlengas y seguramente la imagen que ya has visto antes de venir. Está construida sobre un islote rocoso, unido a Berlenga Grande por un puente estrecho que cruza sobre el mar.
El camino hasta allí ya es parte de la visita: acantilados, agua azul, roca y esa sensación de estar llegando a un sitio un poco imposible.
La fortaleza se construyó para defender la costa de ataques piratas y corsarios, pero hoy lo que más impresiona es el lugar donde está. Es uno de esos rincones en los que apetece parar un rato, sacar fotos y simplemente mirar alrededor.
2️⃣ Faro de Berlenga Grande: el extremo más salvaje
El faro de Berlenga Grande es otro de los puntos que merece la pena ver, sobre todo por las vistas. El paseo hasta allí no es complicado, pero sí conviene llevar calzado cómodo porque el terreno es rocoso y en la isla apenas hay sombra.
Desde la zona del faro se entiende muy bien lo aislada que está la isla. No hay mucho más que mar, viento y acantilados, y precisamente por eso el lugar tiene tanto encanto.
No es una visita larga, pero sí de las que te ayudan a hacerte una idea del carácter de las Berlengas.
3️⃣ Senderismo con vistas constantes al océano
La isla cuenta con varios senderos bien señalizados que conectan el puerto, la fortaleza, el faro y distintos miradores.
No son rutas técnicas ni largas, pero sí muy visuales. Caminas siempre con el Atlántico como telón de fondo.
Durante el recorrido es habitual ver: Gaviotas sobrevolando los acantilados, cormoranes posados en las rocas o la famosa lagartija de Berlenga, especie endémica Es importante llevar calzado cómodo y agua, porque apenas hay sombra natural
4️⃣ Playa de Carreiro do Mosteiro
La playa de Carreiro do Mosteiro es la playa principal de Berlenga Grande y una de las zonas más accesibles para bañarse. Es pequeña, bonita y con agua bastante clara.
En verano puede haber más viajeros, pero sigue siendo una parada muy recomendable, especialmente si te apetece darte un baño después de caminar por la isla.
El agua suele estar fresca, incluso cuando hace calor, pero con ese color cuesta bastante resistirse.
5️⃣ Cuevas marinas
Las cuevas marinas son uno de los grandes atractivos de las Berlengas. Puedes ver algunas zonas desde tierra, pero lo mejor es hacer un paseo en barco pequeño alrededor de la isla.
Durante la ruta se ven formaciones rocosas, túneles naturales y cuevas donde el agua cambia de color según entra la luz. Algunas de las más conocidas son la Cueva Azul y el Furado Grande.
Si es tu primera visita, merece mucho la pena añadir esta excursión. Ver Berlenga Grande desde el mar cambia completamente la perspectiva.
Si prefieres hacerlo organizado y con guía local, hay excursiones que incluyen la visita a cuevas y explicación del entorno natural.


6️⃣ Snorkel y vida marina
Las Berlengas son Reserva Natural, y eso se nota bajo el agua.
Si llevas gafas y tubo podrás ver:
Peces de roca
Pulpos escondidos
Erizos
Algas y fondos transparentes
Para buceadores certificados, la zona es especialmente interesante por su biodiversidad y restos de antiguos naufragios.
Es uno de los mejores lugares de Portugal continental para disfrutar del mar en estado puro.
7️⃣ Observa aves marinas
El archipiélago es un refugio importante para aves marinas.
Las Estelas y los Farilhões, aunque no visitables libremente, forman parte del ecosistema.
Si te gusta la observación de aves, este es un lugar privilegiado.
8️⃣ Miradores naturales y fotografía
No hay plataformas artificiales ni pasarelas modernas. Los miradores son naturales.
Acantilados abiertos al océano, curvas de roca dorada y horizontes infinitos.
La mejor luz suele ser a primera hora de la mañana o al final del día.
Es un lugar donde la fotografía no necesita filtro.
9️⃣ No hacer nada (sí, también cuenta)
Puede parecer obvio, pero es parte fundamental de la experiencia.
Sentarte en una roca frente al mar.
Escuchar solo viento y olas.
No mirar el reloj.
Las Berlengas se disfrutan cuando bajas el ritmo.
Que Comer
Qué comer en las Berlengas
En Berlenga Grande no hay una gran oferta de restaurantes, así que conviene ir con expectativas realistas. Puedes comer algo en la isla, pero si quieres una comida más completa, lo mejor suele ser hacerlo en Peniche al volver.
La gastronomía de la zona va muy ligada al mar. Pescado fresco, marisco, caldeirada, arroz de marisco y percebes son algunas de las cosas más típicas.
🍽️ Plan recomendado: lleva agua y algo ligero para la excursión, y reserva una buena comida o cena en Peniche después del barco. Es la forma más cómoda de cerrar el día.



Dónde comer en la Berlengas
En la isla, la opción más conocida es Mesa da Ilha práctica si quieres comer sin volver al continente. La ubicación es muy buena y te salva el día si no llevas nada preparado.
Pero si te apetece comer con más calma y más opciones, Peniche gana claramente. Allí encontrarás restaurantes de pescado y marisco donde probar platos típicos de la costa.
No hace falta complicarse demasiado: busca un sitio local, pide pescado del día o arroz de marisco y deja que Peniche haga lo suyo
Marisqueira Mirandum – Especializada en marisco fresco. Ambiente acogedor y carta tradicional. Buena opción para probar percebes o arroz de marisco bien preparado.
Taberna do Ganhão – Más informal, muy centrado en producto local. Destaca por su sopa de peixe y especialidades regionales.
Restaurante S. Pedro – Clásico de la zona. Cocina sencilla, buena materia prima y enfoque tradicional. Aquí no vas por la decoración. Vas por el sabor.
Donde Dormir si vas a las Islas Berlengas
Aunque suene tentador dormir en plena isla, lo más normal —y lo más cómodo— es alojarse en Peniche. Las Berlengas tienen plazas muy limitadas y bastante básicas, así que para la mayoría de viajeros compensa más dormir en tierra firme y hacer la excursión en el día.
Peniche es el punto desde donde salen los barcos, tiene restaurantes, ambiente marinero, opciones para distintos presupuestos y te permite organizar la visita sin complicarte demasiado.
Mi consejo: intenta dormir cerca del puerto si tu barco sale por la mañana. Te ahorras prisas, aparcamiento de última hora y ese mini estrés de “¿llego o no llego?”.
Alojamientos recomendados en Peniche
Si tu idea es descansar después de la excursión y levantarte cerca del puerto, estas opciones están bien ubicadas y con ambiente tranquilo:
The Salty Pelican Yoga & Surf Retreat – Una opción con ambiente relajado, muy buena si te apetece combinar la visita a las Berlengas con algo de descanso, surf o bienestar. Tiene ese punto de alojamiento cuidado, pero sin sentirse demasiado formal.👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
RIDE Surf Resort & Spa – Si después de la excursión te apetece algo más completo, este alojamiento es una buena apuesta. Tiene spa, piscina, restaurante y un rollo surfero bastante cómodo para descansar después de un día intenso. 👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
Si viajas con presupuesto más ajustado o prefieres algo sencillo para dormir y salir temprano hacia el puerto:
Peniche Hostel -Buena opción si buscas algo económico, práctico y con ambiente viajero. Es especialmente útil si quieres moverte a pie por Peniche, salir pronto hacia el barco y tener restaurantes cerca sin depender demasiado del coche.👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
Y si te apetece dormir en un entorno más natural, un poco fuera del centro:
Si te apetece un entorno un poco diferente, entre naturaleza, con aire más tranquilo:
Bukubaki Eco Surf – EUn eco-resort entre pinos, con cabañas y un ambiente más desconectado. Encaja muy bien si quieres alargar la escapada, descansar con calma y combinar las Berlengas con playa, naturaleza o surf por la zona. 👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
Para elegir bien, quédate con esto: si vas solo por la excursión a las Berlengas, duerme cerca del puerto. Si quieres convertirlo en una escapada de dos o tres días, mira opciones más tranquilas en los alrededores de Peniche.
Curiosidades
Las Berlengas no son solo una excursión bonita desde Peniche. También tienen ese punto de lugar pequeño con más historia de la que parece a simple vista.
Para empezar, son Reserva Natural desde 1981, algo que se nota bastante cuando llegas. No hay grandes construcciones, ni carreteras, ni una isla preparada para el turismo a lo loco. Aquí la naturaleza sigue mandando, y eso es justo lo que hace que el sitio tenga tanta personalidad.
También forman parte de la Reserva de la Biosfera de la UNESCO, así que no es solo una isla bonita para hacer fotos. Es un espacio protegido con mucho valor natural, especialmente por sus aves marinas, sus fondos y sus especies únicas.
Una de las más conocidas es la lagartija de Berlenga, una especie endémica que solo vive en este archipiélago. Es pequeña, rápida y bastante fácil de ver si caminas con un poco de atención por la isla.
Otra curiosidad es que la Fortaleza de São João Baptista no está ahí solo para decorar la postal. Se construyó para defender la costa de ataques piratas y corsarios, y viendo dónde está, sobre ese islote unido por un puente estrecho, cuesta no imaginar lo aislado que debía ser vivir allí.
También hubo intentos de vida religiosa en la isla. Algunos monjes franciscanos llegaron a instalarse aquí, pero entre el aislamiento, el clima duro y los ataques del mar —y de quienes llegaban por él— la cosa no debió de ser precisamente fácil.
Y luego está el faro, otro de los grandes símbolos de Berlenga Grande. Lleva décadas guiando barcos en una zona donde el Atlántico no siempre se porta bien. Si subes hasta allí, entiendes rápido por qué este lugar imponía tanto respeto a navegantes y pescadores.
✨ La mejor curiosidad, eso sí, no aparece en ningún cartel: las Berlengas parecen mucho más grandes cuando estás allí. En el mapa son pequeñas, pero entre senderos, acantilados, cuevas y miradores, la isla acaba dando mucho más juego del que esperas.
¿Merece la pena visitar las Islas Berlengas?
Sí, y bastante
Las Islas Berlengas son una de las mejores excursiones que puedes hacer desde Peniche y una parada muy recomendable si estás viajando por el centro de Portugal. No son un destino cómodo en el sentido clásico: hay que cuadrar barco, mirar el estado del mar, reservar en temporada alta y asumir que en la isla los servicios son limitados.
Pero justo ahí está parte de su encanto.
Aquí vienes a caminar junto al Atlántico, a cruzar hasta una fortaleza que parece imposible, a bañarte en agua transparente, a ver cuevas marinas y a desconectar un poco del ritmo habitual del viaje.
Si estás buscando qué ver en las Islas Berlengas, qué hacer en un día, dónde comer o dónde dormir para organizar la visita, quédate con esta idea: lo más práctico es dormir en Peniche, reservar el barco con antelación y dedicar la excursión a disfrutar sin intentar llenarla de demasiados planes.
🌊 Mi consejo final: ve con calzado cómodo, algo de agua, una chaqueta ligera por si sopla el viento y margen para improvisar. Las Berlengas no necesitan mucho más.
Porque al final, lo mejor de esta isla no es tachar sitios de una lista.
Es llegar, mirar alrededor y pensar: “vale, ha merecido la pena venir”.








