Guía del Metro de Lisboa
Moverse por Lisboa no es complicado, pero sí conviene entender cómo funciona la ciudad. El metro es, sin duda, la forma más rápida y práctica de desplazarse entre barrios alejados, conectar con el aeropuerto o ahorrar tiempo en trayectos largos. No sustituye al paseo —Lisboa se camina—, pero lo complementa muy bien.
El Metro de Lisboa funciona desde 1959 y hoy es una red fiable, clara y fácil de usar, tanto para locales como para visitantes. No tiene grandes misterios, pero conocer algunos detalles marca la diferencia.
🚇 Líneas del Metro de Lisboa
El metro de Lisboa tiene cuatro líneas, identificadas por colores y nombres sencillos. No es una red extensa, pero cubre bien los principales ejes de la ciudad.
🔵 Línea Azul (Amadora Este ↔ Santa Apolónia): Ideal para visitar el Castillo de San Jorge y Alfama.
🔴 Línea Roja (Aeroporto ↔ São Sebastião): Conecta el Aeropuerto de Lisboa con el centro.
🟡 Línea Amarilla (Odivelas ↔ Rato): Perfecta para quienes se hospedan en el norte o quieren llegar a la Avenida da Liberdade.
🟢 Línea Verde (Cais do Sodré ↔ Telheiras): Cruza el centro y conecta con el Mercado da Ribeira y barrios residenciales.
La señalización es clara y el sistema es intuitivo incluso para quien usa el metro por primera vez.
🕒Horarios, billetes y cómo ahorrar
El metro funciona todos los días del año, incluidos festivos, aproximadamente entre las 6:30 y la 1:00 de la madrugada. A partir de esa hora, toca buscar alternativas.
En cuanto a billetes, hay varias opciones, pero no todas merecen la pena según el tipo de viaje:
Billete sencillo: válido durante una hora para un trayecto. Es la opción menos rentable si vas a usar el transporte más de una vez.
Tarjeta Viva Viagem: la más práctica. Cuesta 0,50 € y se recarga con saldo o abonos.
Zapping: se carga dinero y cada viaje sale más barato que el billete sencillo.
Abono diario: viajes ilimitados durante 24 horas en metro, autobuses y tranvías.
Para estancias largas existe la tarjeta Navegante, pensada más para residentes o visitas prolongadas.
Estaciones clave que conviene conocer
No todas las estaciones del metro de Lisboa te van a servir igual. Algunas las usarás una vez y no volverás a pensar en ellas. Otras, en cambio, acabarán formando parte de tu día a día sin que te des cuenta. Tener claras estas estaciones desde el principio te ahorra tiempo y, sobre todo, vueltas innecesarias.
Aeroporto
Si llegas en avión, esta será tu primera toma de contacto con el metro. La línea roja te deja entrar en la ciudad de forma directa y sencilla, sin complicaciones. Desde aquí puedes enlazar con otras líneas para llegar a casi cualquier barrio donde te alojes
Baixa-Chiado
Esta estación es una de las que más vas a usar. Te deja en pleno centro, cerca de la Baixa, el Chiado y a un paso del Barrio Alto. Es muy práctica para empezar el día caminando y también para volver cuando ya llevas horas recorriendo la ciudad.
Marquês de Pombal
Aquí no suele bajarse mucha gente por turismo, pero es una estación clave para moverte bien. Conecta dos líneas importantes y está junto a la Avenida da Liberdade. Si tu alojamiento está en esta zona o necesitas cambiar de línea, probablemente pasarás por aquí más de una vez.
Cais do Sodré
Cais do Sodré es más que una estación. Es un punto de encuentro. Aquí llegas si vas a Cascais, si sales de noche, si quieres moverte por la zona del río o si simplemente estás enlazando transportes. Aunque no te alojes cerca, acabarás pasando por aquí casi seguro.
Oriente
Oriente es la estación que te conecta con el Lisboa más moderno. Desde aquí se accede al Parque das Nações y también a la estación de trenes de largo recorrido. Es útil si llegas o sales de la ciudad en tren, o si quieres ver una cara distinta de Lisboa, más abierta y contemporánea.
Consejos para moverte como un local
Después de varios viajes usando el metro a diario, hay una serie de cosas que conviene saber y que no siempre aparecen en las guías rápidas. No son complicadas, pero marcan la diferencia.
Evita las horas punta si puedes
Entre semana, el metro se llena bastante entre las 8:00 y las 10:00 por la mañana y entre las 17:00 y las 19:00 por la tarde. Si viajas en esas franjas, intenta moverte un poco antes o después. No es caótico, pero sí menos cómodo, sobre todo con mochilas.
La tarjeta Viva Viagem es tu aliada
Compra la Viva Viagem el primer día y olvídate de billetes sueltos. La recargas cuando lo necesites y sirve para metro, autobuses, tranvías y trenes urbanos. Yo siempre la uso, incluso en viajes cortos.
El metro ahorra cuestas… pero no todas
Lisboa tiene muchas pendientes y el metro ayuda a evitarlas, pero no hace milagros. A veces compensa subir en metro y bajar caminando, sobre todo en zonas como Baixa, Chiado o Alfama. Planificar así te ahorra energía.
Sentido común con las pertenencias
El metro es seguro, pero en estaciones muy concurridas como Baixa-Chiado o Cais do Sodré conviene llevar la mochila delante y no despistarse. Nada fuera de lo normal, pero mejor prevenir.
Sentido común con las pertenencias
El metro es seguro, pero en estaciones muy concurridas como Baixa-Chiado o Cais do Sodré conviene llevar la mochila delante y no despistarse. Nada fuera de lo normal, pero mejor prevenir.
El metro no es para todo
Para trayectos cortos por el centro, caminar suele ser más rápido y más agradable. El metro es ideal para distancias medias o para ir y volver cansado al final del día.
Accesibilidad, servicios y transporte complementario
El metro de Lisboa ha mejorado mucho en accesibilidad en los últimos años, pero no es una red completamente adaptada. Conviene saber esto antes de planificar los desplazamientos, sobre todo si viajas con movilidad reducida, carrito de bebé o equipaje voluminoso.
Muchas estaciones cuentan con ascensores y rampas, especialmente las más modernas y las que conectan con grandes nodos de transporte, como Aeroporto, Oriente, Marquês de Pombal o São Sebastião. En estas estaciones moverse suele ser sencillo.
En cambio, algunas estaciones más antiguas del centro no están adaptadas al 100 %. Puede que tengan escaleras largas, ascensores fuera de servicio o accesos complicados. Por eso, no conviene asumir que todas funcionan igual.
Si la accesibilidad es un factor importante en tu viaje, lo mejor es consultar antes el estado de los ascensores en la web oficial del metro o planificar rutas que pasen por estaciones grandes y bien equipadas, aunque supongan caminar un poco más.
Cultura y arte bajo tierra
Una de las cosas que más me gusta del metro de Lisboa es que no se limita a ser un medio de transporte. En muchas estaciones hay una clara intención de convertir el trayecto en algo más que ir de un punto a otro.
Desde sus inicios, el Metro de Lisboa apostó por integrar arte en sus estaciones. No como decoración puntual, sino como parte del diseño. Azulejos, murales, ilustraciones y obras de artistas portugueses acompañan a los viajeros de forma casi natural.
Hay estaciones donde el arte pasa desapercibido si vas con prisa, y otras donde es imposible no detenerse un momento. Baixa-Chiado, Oriente o Marquês de Pombal son buenos ejemplos de cómo el metro refleja distintas etapas de la ciudad: desde la tradición del azulejo hasta un lenguaje más contemporáneo.
No es un museo subterráneo ni hace falta buscar nada de forma consciente. Basta con mirar alrededor mientras esperas el tren. A veces el arte está en un mural completo; otras, en un detalle pequeño que rompe la rutina del viaje.
Tarjetas turísticas: cuándo convienen y cuándo no
En Lisboa hay varias tarjetas pensadas para el visitante, pero no todas encajan en todos los viajes. Antes de comprar ninguna, conviene pararse un momento y pensar cómo te mueves y qué tipo de visitas vas a hacer.
Lisboa Card
La Lisboa Card combina transporte público ilimitado con entrada gratuita o descuentos en muchos monumentos y museos. Sobre el papel suena muy bien, y en algunos casos lo es.
Compensa sobre todo si tienes previsto:
- Entrar en varios monumentos de pago (Jerónimos, Torre de Belém, museos importantes).
- Usar bastante el transporte público durante el día.
- Aprovecharla desde primera hora y concentrar visitas.
Si tu plan es caminar mucho, elegir solo un par de monumentos y moverte con calma, es fácil que no le saques todo el partido. En ese caso, sale más a cuenta pagar entradas sueltas.
Dónde comprar: Puedes adquirir la Lisboa Card en centros de información turística, en el aeropuerto, en estaciones de tren, o en línea.
📝 Mi consejo: haz números antes. Si dudas, espera al primer día y decide con el itinerario claro.
Tarjeta Viva Viagem: La opción flexible
La Viva Viagem no es una tarjeta turística como tal, pero para muchos viajeros acaba siendo la mejor opción. Es una tarjeta recargable que sirve para metro, autobuses, tranvías y trenes urbanos.
La puedes cargar con saldo (zapping) o con abonos diarios, según lo que te convenga. Es barata, flexible y no te obliga a entrar en monumentos para “amortizarla”.
Es la que yo uso casi siempre cuando viajo a Lisboa sin un plan cerrado de visitas.
Entonces, ¿cuál elegir?
No hay una respuesta única.
Si tu viaje está muy organizado y lleno de visitas culturales → la Lisboa Card puede compensar.
Si prefieres improvisar, caminar y entrar solo en lo que te apetezca → Viva Viagem es más práctica.
📥Plano del Metro de Lisboa

🗺️ Si vas a moverte por Lisboa utilizando el metro, conviene tener a mano el plano de la red, sobre todo durante los primeros días.
📱 Puedes descargar el mapa del Metro de Lisboa y llevarlo en el móvil para consultarlo en cualquier momento, incluso sin conexión.
⬇️ Aquí tienes el enlace directo para descargarlo:
🔍 El plano te permitirá identificar rápidamente las líneas, los puntos de conexión entre estaciones y las paradas más cercanas a las zonas que quieras visitar. No es una red complicada, pero tener el mapa a mano evita cambios innecesarios y ahorra tiempo.
🤔 Preguntas Frecuentes
Antes de moverte por Lisboa en metro, es normal que surjan algunas dudas. Aquí respondo a las más habituales entre quienes visitan la ciudad por primera vez
¿Puedo llevar mi bicicleta en el metro?
Sí, es posible, pero solo fuera de las horas punta. Está permitido entre las 10:00 y las 17:00, y a partir de las 19:00. Es una buena opción si quieres combinar el metro con paseos largos, por ejemplo por la ribera del Tajo o por zonas menos céntricas.
¿El Metro de Lisboa funciona durante la noche?
No. El metro cierra aproximadamente a la 1:00 de la madrugada. Si tienes pensado salir por la noche, conviene organizar la vuelta con antelación. A partir de esa hora funcionan los autobuses nocturnos, que cubren las principales zonas de la ciudad y aceptan los mismos billetes o tarjetas.
¿Hay descuentos para estudiantes o personas mayores?
Sí. Existen tarifas reducidas para estudiantes, jóvenes y mayores de 65 años, pero es necesario solicitar una tarjeta específica en los puntos de atención del Metro de Lisboa o en las oficinas de Carris. Si tu estancia es larga, puede ser una opción interesante.
¿El metro es seguro?
En general, sí. Es un transporte seguro y muy utilizado por la población local. Como en cualquier ciudad europea, basta con aplicar el sentido común y vigilar las pertenencias en estaciones muy concurridas como Baixa-Chiado o Marquês de Pombal.
🔚 Conclusión
Moverte por Lisboa en metro facilita mucho el viaje. No sustituye a caminar —que es como mejor se entiende la ciudad—, pero sí te ahorra tiempo y esfuerzo en trayectos largos o cuando las cuestas empiezan a pasar factura. Es rápido, funciona bien y conecta zonas muy distintas entre sí, desde el Parque das Nações hasta el centro histórico.
Con una tarjeta adecuada, ya sea la Lisboa Card o la Viva Viagem, y el plano del metro en el móvil, puedes desplazarte con bastante libertad y sin complicarte demasiado. Eso te permite centrarte en lo importante: decidir qué ver, dónde parar y cuándo tomarte un descanso.
Lisboa se disfruta a pie, pero se organiza mejor cuando sabes usar el metro a tu favor. Entender cómo funciona desde el primer día hace que el viaje sea más cómodo y, al final, más satisfactorio.
