Islas Berlengas: cómo llegar, qué ver y consejos para visitar este paraíso natural
Si estás buscando qué ver en las Islas Berlengas cómo visitarlas y si realmente merecen la pena, aquí va la respuesta corta: sí. Y bastante.
Las Islas Berlengas son uno de los destinos naturales más impresionantes de Portugal y, al mismo tiempo, uno de los más protegidos. Este pequeño archipiélago frente a la costa de Peniche ofrece una experiencia muy distinta al turismo habitual: naturaleza salvaje, aguas transparentes y una sensación real de desconexión.
Aquí el Atlántico se muestra sin filtros. Azul intenso, viento limpio, acantilados escarpados y silencio. Del de verdad.
Declaradas Reserva Natural en 1981 y reconocidas como Reserva de la Biosfera por la UNESCO, las Berlengas mantienen un equilibrio delicado entre conservación y turismo controlado. El acceso está limitado, lo que ayuda a preservar su entorno y evita la masificación.
No es un destino para correr de un punto a otro. Es un lugar para caminar sin reloj, recorrer senderos junto al mar, observar aves marinas y detenerse varios minutos frente al horizonte sin que nadie te meta prisa.
Si buscas playas urbanas con servicios infinitos, este no es tu sitio.
Si buscas naturaleza pura y una experiencia diferente dentro del Centro de Portugal, las Islas Berlengas deberían estar en tu ruta.
Sigue leyendo, porque ahora te cuento cómo llegar, qué ver y cómo planificar la visita para que las Berlengas no sean solo una parada en tu ruta, sino uno de los momentos más especiales del viaje.
Dónde Están Las Islas Berlengas
Las Islas Berlengas se encuentran a unos 10 kilómetros de la costa, frente a Peniche, en el centro-oeste de Portugal. El archipiélago está formado por tres grupos principales:
- Berlenga Grande → la única isla accesible al público
- Estelas → pequeños islotes rocosos
- Farilhões → islas más alejadas y salvajes
Aunque el conjunto es pequeño, su valor natural es enorme. Aguas cristalinas, acantilados espectaculares, fauna marina protegida y paisajes que parecen sacados de otro planeta.
Cómo llegar a las Islas Berlengas (paso a paso)
Ir a las Islas Berlengas no es complicado, pero sí es importante planificarlo con antelación, sobre todo si vas en temporada alta. Las islas están protegidas por ser Reserva Natural, lo que significa que el acceso diario está limitado a un número específico de visitantes. Así que…cuanto antes prepares el viaje, mejor.
1️⃣ Llegar a Peniche. Primero, necesitas llegar a Peniche, que es el punto de partida para los ferris a las islas. Hay varias formas de hacerlo dependiendo de tu punto de origen y tu estilo de viaje. Aquí te mostramos las opciones más comunes para llegar:
🚗 En coche desde Lisboa: está a unos 100 km, y el trayecto dura aproximadamente 1 hora y 30 minutos. Ruta recomendada: Coge la A8 desde Lisboa y sigue las señales hacia Peniche.
🅿️ Aparcamiento: No suele haber problema para aparcar, hay varias zonas de estacionamiento cerca del puerto.
🚌 En autobús: Varias compañías de autobuses ofrecen servicios regulares entre Lisboa y Peniche. Duración: Entre 1 hora y 30 minutos y 2 horas. Salida: Desde la estación de autobuses Sete Rios (Lisboa) hasta laTerminal de autobuses de Peniche, a 15 minutos a pie del puerto.
🚆 En Tren + Autobus: Si prefieres una opción diferente, puedes combinar tren y autobús: Tren desde Lisboa hasta Caldas da Rainha desde allí, coge un autobús que te llevará directamente a Peniche. Esta opción es un poco más larga, pero te permite disfrutar del paisaje rural de Portugal.
2️⃣ Puerto de Peniche. Una vez en Peniche, el siguiente paso es el puerto, que es desde donde salen los barcos hacia las Islas Berlengas. Es fácil de encontrar y suele estar bastante animado, especialmente en verano. Aquí encontrarás los puestos de las compañías de ferri, donde puedes comprar o confirmar tu billete si no lo hiciste online. Eso sí, reserva con antelación en temporada alta, ya que el número de visitantes diarios está limitado para proteger el ecosistema de las islas.
En verano y fines de semana las plazas suelen agotarse con varios días de antelación, por lo que conviene asegurarlas con tiempo.
3️⃣ Ferry a Berlenga Grande. Las principales compañías que operan la ruta son: Feeling Berlenga/ Berlengatur/ Odisseia Viva/ Viamar/ Julius El trayecto dura unos 30–45 minutos, dependiendo del estado del mar.
Mejor época para visitar las Islas Berlengas
Elegir cuándo ir a las Islas Berlengas marca mucho la experiencia. El clima, el estado del mar y el número de visitantes cambian bastante según la época del año, así que aquí te lo dejo claro y sencillo 👇
Primavera (marzo a mayo): Es una de las mejores épocas si buscas tranquilidad. Las temperaturas son suaves, el paisaje está muy verde y la isla se siente más calmada. Hay menos visitantes que en verano y es perfecta para caminar, hacer fotos y disfrutar de la naturaleza sin prisas. El agua todavía está fría para bañarse, pero el entorno compensa.
Verano (junio a agosto): La temporada estrella. Días largos, sol casi asegurado y el mar en su mejor momento para snorkel, baño y rutas en barco. Eso sí, es cuando hay más gente y el acceso está más controlado, por lo que reservar ferry con antelación es imprescindible. Ideal si quieres vivir las Berlengas en su versión más completa.
Otoño (septiembre a noviembre): Un auténtico acierto. El agua sigue relativamente templada, el clima es agradable y las multitudes desaparecen. Es una época perfecta para combinar paseos, baño y calma. Muchos viajeros la consideran la mejor opción si no dependes del calendario de vacaciones.
Invierno (diciembre a febrero): Más viento, mar movido y menos servicios. No siempre hay barcos y el acceso puede cancelarse por el estado del mar. A cambio, ofrece una experiencia muy solitaria y auténtica, solo recomendable si buscas silencio absoluto y entiendes que el clima manda.
Que ver y que hacer en las Islas Berlengas
Las Islas Berlengas no son grandes, pero sí intensas. Aquí no vienes a “hacer mil cosas”, sino a vivir la isla: naturaleza salvaje, mar transparente y planes sencillos que se quedan en la memoria.
1️⃣ Fortaleza de São João Baptista: el símbolo de la isla
La Forte de São João Baptista es la imagen más icónica del archipiélago.
Construida en el siglo XVI para defender la costa de ataques piratas, está situada sobre un islote rocoso conectado a Berlenga Grande por un puente estrecho que ya es parte de la experiencia.
Cruzar ese puente con el mar rompiendo debajo es uno de esos momentos que se te quedan grabados.
Una vez dentro puedes recorrer las murallas y asomarte a los miradores naturales. Las vistas son espectaculares en cualquier dirección.
Consejo ve temprano o a última hora para evitar grupos y disfrutarla con más calma.
2️⃣ Faro de Berlenga Grande: el extremo más salvaje
El faro, en funcionamiento desde 1841, marca uno de los puntos más expuestos al Atlántico
El sendero hasta el faro es sencillo pero muy panorámico. Durante el paseo vas entendiendo el aislamiento real de la isla: solo roca, viento y mar infinito.
Arriba, el paisaje se abre por completo. Es un lugar para sentarse un rato y simplemente mirar.
No hay nada más que hacer allí. Y eso es precisamente lo que lo hace especial.
3️⃣ Senderismo con vistas constantes al océano
La isla cuenta con varios senderos bien señalizados que conectan el puerto, la fortaleza, el faro y distintos miradores.
No son rutas técnicas ni largas, pero sí muy visuales. Caminas siempre con el Atlántico como telón de fondo.
Durante el recorrido es habitual ver: Gaviotas sobrevolando los acantilados, cormoranes posados en las rocas o la famosa lagartija de Berlenga, especie endémica Es importante llevar calzado cómodo y agua, porque apenas hay sombra natural
4️⃣ Playas y calas: baño en agua transparente
Aunque Berlenga Grande es mayoritariamente rocosa, tiene pequeños rincones perfectos para el baño.
Playa de Carreiro do Mosteiro:Es la principal y la más accesible. Arena clara, agua cristalina y buena visibilidad para snorkel.
Cova do Sonho: una pequeña cala más escondida, perfecta si buscas tranquilidad.
Calas secretas: Existen pequeñas zonas entre rocas donde puedes darte un baño más apartado. No siempre son fáciles de localizar, pero forman parte del encanto.
5️⃣ Explorar las cuevas marinas
Una de las experiencias más recomendables es recorrer la costa en barco pequeño o kayak.
Las formaciones rocosas creadas por la erosión del mar son espectaculares.
Las más conocidas:
Cueva Azul (por el intenso color del agua cuando entra la luz)
Furado Grande (túnel natural que atraviesa la roca)
Ver la isla desde el mar cambia completamente la perspectiva.
Si prefieres hacerlo organizado y con guía local, hay excursiones que incluyen la visita a cuevas y explicación del entorno natural.


6️⃣ Snorkel y vida marina
Las Berlengas son Reserva Natural, y eso se nota bajo el agua.
Si llevas gafas y tubo podrás ver:
Peces de roca
Pulpos escondidos
Erizos
Algas y fondos transparentes
Para buceadores certificados, la zona es especialmente interesante por su biodiversidad y restos de antiguos naufragios.
Es uno de los mejores lugares de Portugal continental para disfrutar del mar en estado puro.
7️⃣ Observa aves marinas
El archipiélago es un refugio importante para aves marinas.
Las Estelas y los Farilhões, aunque no visitables libremente, forman parte del ecosistema.
Si te gusta la observación de aves, este es un lugar privilegiado.
8️⃣ Miradores naturales y fotografía
No hay plataformas artificiales ni pasarelas modernas. Los miradores son naturales.
Acantilados abiertos al océano, curvas de roca dorada y horizontes infinitos.
La mejor luz suele ser a primera hora de la mañana o al final del día.
Es un lugar donde la fotografía no necesita filtro.
9️⃣ No hacer nada (sí, también cuenta)
Puede parecer obvio, pero es parte fundamental de la experiencia.
Sentarte en una roca frente al mar.
Escuchar solo viento y olas.
No mirar el reloj.
Las Berlengas se disfrutan cuando bajas el ritmo.
Que Comer
La gastronomía en las Islas Berlengas y en la costa de Peniche es sencilla y marinera. Aquí la cocina no necesita adornos: el producto manda.
El mar marca el ritmo y el menú. Pescados frescos, marisco recién capturado y recetas tradicionales que llevan generaciones repitiéndose en las cocinas locales.
Si te gusta comer bien después de una jornada de naturaleza, esta parte del viaje te va a gustar.
Platos típicos que no deberías perderte
Caldeirada: Es uno de los platos más representativos de la costa portuguesa. Un guiso de pescado preparado con varias especies del día —según la pesca— acompañado de marisco como almejas o gambas.
Se cocina lentamente con patata, tomate, cebolla y pimiento, creando un caldo intenso y reconfortante.
Percebes: Quizá el marisco más peculiar del Atlántico.
Los percebes se recogen directamente de las rocas, en condiciones nada fáciles. Tienen un sabor intenso, salino y muy ligado al mar.
No son baratos, pero para muchos es una experiencia gastronómica imprescindible.
Arroz de Marisco: Arroz caldoso preparado con gambas, almejas, mejillones y, en muchos casos, cangrejo. El caldo es profundo y sabroso, con base de tomate y especias suaves.
Es de esos platos que se comparten mejor que se comen solos.



Dónde comer en la Berlengas
En Berlenga Grande la oferta es limitada, pero suficiente para una excursión de día.
Mesa da Ilha – Ubicado en la propia isla, es el restaurante principal. Ofrece platos tradicionales centrados en pescado y marisco fresco, incluyendo caldeirada y arroz de marisco.
La ubicación es privilegiada, con vistas al océano, y el ambiente es sencillo y relajado. Ideal para comer algo después de recorrer los senderos.
Conviene tener en cuenta que en temporada alta puede llenarse rápidamente.
- Comer en Peniche (más opciones y más variedad)
Si prefieres una experiencia gastronómica más completa, lo mejor es reservar en Peniche después de la excursión.
Marisqueira Mirandum – Especializada en marisco fresco. Ambiente acogedor y carta tradicional. Buena opción para probar percebes o arroz de marisco bien preparado.
Taberna do Ganhão – Más informal, muy centrado en producto local. Destaca por su sopa de peixe y especialidades regionales.
Restaurante S. Pedro – Clásico de la zona. Cocina sencilla, buena materia prima y enfoque tradicional. Aquí no vas por la decoración. Vas por el sabor.
Donde Dormir si vas a las Islas Berlengas
Las Islas Berlengas no tienen alojamiento propiamente dicho —las plazas allí son muy limitadas y básicas— así que lo más práctico es dormir en Peniche, la ciudad desde donde salen los barcos. Desde allí puedes organizar tu día sin prisa y regresar por la tarde tras tu excursión.
Aquí te dejo opciones útiles según lo que busques, con enlaces para que puedas ver fotos, disponibilidad y precios sin perder tiempo.
- Opciones para dormir en Peniche (útiles para tu ruta)
Si tu idea es descansar después de la excursión y levantarte cerca del puerto, estas opciones están bien ubicadas y con ambiente tranquilo:
The Salty Pelican Yoga & Surf Retreat – Un espacio con ambiente calmado, perfecto para recuperarte del viaje y combinar naturaleza con bienestar.. 👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
RIDE Surf Resort & Spa – Si quieres comodidad extra tras un día de exploración, aquí tienes instalaciones completas (spa, restaurante, piscina)👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
Estos alojamientos son especialmente cómodos si llegas tarde tras la visita a las Berlengas o si quieres dormir con el sonido del mar de fondo.
Si prefieres opciones más económicas que te permitan moverte a pie por Peniche y salir pronto hacia el puerto:
Peniche Hostel -Ideal si viajas con bajo presupuesto o mochileros que buscan ambiente informal y buena ubicación. 👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
Alojando aquí estás a pocos minutos caminando del embarque hacia las Berlengas y de restaurantes locales.
Si te apetece un entorno un poco diferente, entre naturaleza, con aire más tranquilo:
Bukubaki Eco Surf – Eco-resort entre pinos y con cabañas sostenibles, perfecto si lo tuyo es desconectar y estar en contacto con el entorno. 👉 Ver fotos, precios y disponibilidad
Buen equilibrio entre comodidad, naturaleza y ambiente relajado tras un día intenso frente al Atlántico.
Curiosidades
Las Islas Berlengas no solo enamoran por su paisaje, también están llenas de historias y detalles que hacen la visita aún más especial:
Reserva Natural protegida desde 1981, lo que ha permitido conservar su biodiversidad marina y terrestre casi intacta. Aquí la naturaleza manda, y se nota.
La leyenda del naufragio cuenta que el barco Nossa Senhora da Anunciada, cargado de oro y plata, se hundió cerca de las islas. Nunca se encontró el tesoro… y eso sigue alimentando el misterio.
Hogar de especies únicas, como el cormorán y otras aves marinas que anidan en los acantilados. También vive aquí la famosa lagartija de Berlenga, endémica del archipiélago.
El Faro de Berlenga Grande, construido en 1841, es uno de los más antiguos de Portugal y sigue en funcionamiento. Además de su historia, ofrece algunas de las mejores vistas del Atlántico.
Restos de un antiguo monasterio: en el siglo XVII, monjes franciscanos intentaron vivir aquí, pero el aislamiento, el clima y los ataques piratas hicieron imposible la vida en la isla.
Silencio y calma absoluta: no hay hoteles, discotecas ni masificaciones. Las Berlengas son perfectas para desconectar de verdad y escuchar solo el mar y el viento.
Las Berlengas son uno de esos lugares que se recuerdan sin esfuerzo. Naturaleza salvaje, historia, mar cristalino y una sensación constante de estar lejos de todo. Si buscas un destino diferente, auténtico y lleno de magia, este rincón del Atlántico te va a conquistar. 🌊




