Évora La ciudad Patrimonio: Descubre Qué Ver, Qué Hacer, Dónde Comer…
Si hay una ciudad en Portugal capaz de hacerte viajar en el tiempo sin darte cuenta, esa es Évora. Capital histórica del Alentejo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Évora es uno de esos destinos que disfruta paseando, mirando alrededor y dejando que la historia haga el resto.
Aquí no hay prisas. Las calles se recorren despacio, las terrazas se disfrutan sin reloj y la gastronomía se saborea con calma. Entre templos romanos, iglesias medievales, plazas llenas de vida y paisajes infinitos, Évora es perfecta tanto para una escapada corta como para una ruta más profunda por el interior de Portugal.
En esta guía completa te cuento todo lo que necesitas saber para disfrutar Évora al máximo: dónde está, cómo llegar, qué ver, qué hacer, dónde comer, dónde dormir, vida nocturna, curiosidades… y consejos prácticos para que tu visita sea redonda.
¿Listo para descubrir una de las joyas más auténticas de Portugal? Vamos allá.
¿Dónde Está Évora?
Évora se encuentra en el Alentejo, al sur de Portugal, a unos 130 kilómetros de Lisboa. Su ubicación es estratégica: suficientemente cerca de la capital como para una escapada cómoda, pero lo bastante alejada para conservar un ritmo pausado y auténtico.
Rodeada de campos de olivos, viñedos y pueblos con encanto, Évora es también una base perfecta para explorar el interior del país, una zona menos turística pero llena de sorpresas.
Cómo Llegar
Llegar a Évora es sencillo desde casi cualquier punto de Portugal… y también desde España.
Desde Lisboa
🚗 Coche: Autopista A6, unas 1 h 30 min
🚌 Autobús: Desde Sete Rios, alrededor de 1 h 45 min
🚆 Tren: Desde Oriente o Entrecampos, unas 2 horas
Desde Oporto
🚗 Coche: A1 + A6, unas 4 horas
🚌 Autobús: Trayecto largo pero económico (unas 6 horas)
Desde España
🚗 Desde Badajoz: Apenas 1 hora
✈️ Desde Madrid: Vuelo a Lisboa y luego coche, tren o autobús
Si quieres visitar los alrededores (Monsaraz, Almendres, bodegas), alquilar coche es muy recomendable.
Qué Ver y Qué Hacer en Évora
Évora es una ciudad para disfrutar sin correr. No es enorme, no abruma y no te obliga a ir con el mapa en la mano todo el rato. Aquí el plan es claro: caminar, parar, comer bien y dejarte llevar.
Si estás pensando “¿merece la pena?”, te lo digo ya: sí, y mucho, sobre todo si te gusta viajar tranquilo y sentir los sitios de verdad.
Pasear por el Centro Histórico (El Mejor Plan)
Lo primero que tienes que hacer al llegar a Évora es olvidarte del coche y echar a andar. Su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad y se nota en cada paso.
Calles empedradas, casas blancas, puertas antiguas, fachadas con siglos de historia… Es imposible no parar cada dos minutos a mirar algo. No tengas prisa: aquí perderse es parte del viaje.
Ver el Templo Romano (El Icono)
El Templo Romano es la imagen más famosa de Évora… y no decepciona. Tiene casi 2.000 años y está increíblemente bien conservado. No hace falta entrar ni pagar nada: está al aire libre y puedes verlo tranquilamente.
📌 Un detalle curioso: Aunque se le conoce como Templo de Diana, muchos historiadores creen que en realidad estuvo dedicado al emperador Augusto.


Catedral de Évora
La Sé de Évora es una de las catedrales medievales más grandes de Portugal. Por fuera impone, pero por dentro tiene mucho encanto.
🔝 Lo mejor: subir a la torre. Desde arriba tienes unas vistas preciosas de los tejados, las murallas y el paisaje infinito del Alentejo.
Si solo subes a un mirador en Évora, que sea este.


Capilla de los Huesos (Impacta, Aviso)
Está dentro de la Iglesia de San Francisco y sí… está hecha con huesos humanos. Más de 5.000.
Nada más entrar, una frase te deja pensando:
“Nosotros, los huesos que aquí estamos, por los vuestros esperamos.”
No es solo algo macabro, es una reflexión sobre la vida y el paso del tiempo. Sales removido, pero es una de las visitas más únicas de Portugal.


Praça do Giraldo
La Praça do Giraldo es el lugar donde todo pasa en Évora. Es el punto de encuentro de locales y viajeros, el sitio al que siempre acabas volviendo sin darte cuenta. Aquí se mezclan terrazas, cafés, historia y buen ambiente a cualquier hora del día. Por la mañana es perfecta para un café tranquilo, al mediodía para comer sin prisas y al atardecer para tomarte un vino mientras ves cómo la plaza se llena de vida. Si solo eliges un lugar para sentarte, observar y sentir la ciudad, que sea este.

Museo de Évora
Museo de Évora es de esos sitios que sorprenden. Está dentro de un antiguo palacio episcopal y es perfecto para entender un poco mejor todo lo que has ido viendo por la ciudad. No es un museo pesado: se recorre fácil y con calma, entre piezas romanas, arte sacro, pinturas antiguas y restos arqueológicos.

Universidad de Évora
No todo el mundo entra, y es un error. Es una de las universidades más antiguas de Europa y tiene patios preciosos llenos de azulejos históricos que te hacen bajar el ritmo nada más cruzar la puerta. Todo aquí se siente en calma: silencio, historia y un ambiente muy tranquilo, perfecto para desconectar un rato del turismo y disfrutar Évora sin prisas.
Jardín Público de Évora
Jardín Público de Évora es ese sitio al que acabas llegando cuando el cuerpo te pide una pausa. Está junto a las murallas y es perfecto para sentarte a la sombra, pasear sin pensar o simplemente descansar un rato después de tanto caminar. Es tranquilo, verde y muy agradable, ideal para desconectar del turismo y recargar energías antes de seguir explorando la ciudad.


Explorar los Alrededores
Una de las mejores cosas de Évora es que no solo se disfruta la ciudad, sino también todo lo que la rodea. Campos infinitos, pueblos con encanto, viñedos y sitios llenos de historia hacen que merezca mucho la pena dedicarle uno o dos días extra a explorar los alrededores. Aquí van los planes que realmente merecen la pena.
🪨 Almendres Cromlech (El Más Especial)
Este lugar es mágico, así de claro. Está a unos 15 minutos en coche desde Évora y es uno de los conjuntos megalíticos más grandes de Europa, con piedras de más de 7.000 años.
Aquí no hay taquillas ni multitudes. Solo naturaleza, silencio y un ambiente muy especial. No hace falta entenderlo todo: basta con estar allí.

Monsaraz (Uno de los Pueblos Más Bonitos de Portugal)
Monsaraz es de esos sitios que te hacen sacar el móvil cada dos pasos. Casas blancas, calles empedradas y unas vistas increíbles al embalse de Alqueva.
Es pequeño, pero muy bonito. Perfecto para una excursión tranquila, comer bien y pasear sin prisas.
📸 No te vayas sin: subir al castillo y disfrutar de las vistas.
Estremoz (Historia y Mármol)
Estremoz es famosa por su mármol blanco, que verás por todas partes. Tiene un casco antiguo bonito, un castillo con vistas y un ambiente muy local.
Si te gusta conocer pueblos auténticos, este es un buen plan para medio día.
Cata de Vinos en las Bodegas Locales
El Alentejo es tierra de vinos, y estar en Évora es la excusa perfecta para visitarlos. Muchas bodegas de la zona ofrecen visitas guiadas y catas, incluso para gente que no entiende mucho de vino. Algunas de las más conocidas son:
- Cartuxa
- Herdade do Esporão
Alqueva (Naturaleza y Cielos Estrellados)
El embalse de Alqueva es famoso por sus atardeceres y por tener uno de los cielos más limpios de Europa. Si te gusta la naturaleza o simplemente desconectar, es un plan perfecto.
De noche, si el cielo está despejado, las estrellas son una pasada.
🚗 ¿Hace falta coche?
Sí, para explorar los alrededores lo ideal es tener coche. Las distancias son cortas, las carreteras están bien y te da libertad total para parar donde quieras.
Reserva Actividades en Évora
Si te apetece disfrutar Évora y sus alrededores sin comerte la cabeza organizándolo todo, reservar alguna actividad guiada es un planazo. Sobre todo si vas justo de tiempo, no quieres conducir o simplemente prefieres que te lo den todo hecho y tú solo tengas que disfrutar.
Yo muchas veces tiro de GetYourGuide porque es fácil, rápido y sabes lo que estás reservando. Desde ahí puedes:
Apuntarte a visitas guiadas por Évora para entender bien la ciudad
Hacer excursiones a Almendres o Monsaraz sin preocuparte por el transporte
Reservar visitas a bodegas de vino con catas perfectas para un plan tranquilo
Puedes Cancelar gratis en muchos casos, por si cambias de planes
Qué Comer en Évora
Aviso importante: en Évora se come muy bien. Mucho. La cocina es sencilla, tradicional y con mucho sabor. Nada de platos complicados ni postureo: aquí mandan el producto, las recetas de siempre y comer sin prisas. Si te gusta probar la gastronomía local cuando viajas, Évora te va a hacer feliz.
Platos típicos que no debes perderte
No hace falta probarlos todos, pero si ves alguno en la carta, no lo dudes
Ensopado de Borrego – Un guiso de cordero con pan, contundente y lleno de sabor. Muy típico del Alentejo y perfecto si te apetece algo tradicional de verdad.
Guiso de Cação – Un plato muy alentejano hecho con cazón (un tipo de pescado), ajo, cilantro y un toque de vinagre. Sencillo, pero buenísimo.
Arroz de Cabidela – No es para todo el mundo, pero es muy tradicional. Arroz cocinado con pollo y su sangre, con un sabor intenso y muy característico.
Arroz de Pato – Un clásico que nunca falla: arroz al horno con pato desmenuzado y chorizo. Si no sabes qué pedir, este es apuesta segura.
Sericaia – El postre estrella. Es suave, dulce y suele venir acompañado de ciruelas en almíbar. Ideal para terminar la comida con calma.
Dónde Comer
En Évora es difícil comer mal, pero si quieres ir a tiro fijo, estos sitios son apuesta segura. Son lugares donde se come bien, con producto local y sin complicaciones.
Fialho: Es todo un clásico en la ciudad y con razón. Lleva abierto desde 1948 y sigue haciendo las cosas como siempre. Aquí vienes a probar cocina alentejana de verdad: ensopado de borrego, guiso de cação, platos tradicionales bien hechos. El ambiente es elegante pero sin sentirse estirado, perfecto para una comida tranquila.
Taberna Típica Quarta-Feira: Pequeña, familiar y muy auténtica. Aquí todo sabe a comida de casa, de la de verdad. El trato es cercano y las recetas son las de siempre, sin inventos. Un sitio perfecto si buscas algo sencillo, local y sin postureo.
Dom Joaquim: Un restaurante muy conocido que mezcla cocina tradicional portuguesa con un toque más actual. Se come muy bien y tienen una buena selección de vinos, así que es perfecto si te apetece una comida un poco más especial sin pasarte.
Tasquinha do Oliveira: Un pequeño tesoro escondido. Ambiente íntimo, decoración tradicional y platos caseros hechos con ingredientes locales. Aquí todo se siente cercano y auténtico, como comer en casa de alguien que cocina muy bien.
Si viajas en temporada alta, reserva con antelación, sobre todo en Fialho y Dom Joaquim. Son sitios muy conocidos y se llenan rápido.
Dónde dormir en Évora
En Évora hay opciones para todos los gustos y bolsillos. Da igual si buscas algo sencillo para dormir y seguir explorando, o si te apetece darte un capricho y disfrutar del alojamiento como parte del viaje. Lo bueno es que la mayoría de sitios están bien ubicados, así que moverse es fácil.
Aquí van algunas opciones que funcionan muy bien.
MouraSuites Hotel: Moderno, tranquilo y muy bien situado. Está a pocos minutos del centro histórico y es perfecto si buscas comodidad sin complicarte. Las habitaciones son amplias, el ambiente es relajado y se duerme de lujo.
Good Mood Hostel: Si viajas con presupuesto ajustado o te apetece conocer gente, este hostal es una muy buena opción. Tiene habitaciones compartidas y privadas, cocina común, zonas para relajarte y un ambiente muy social.
Hotel M’AR De AR Muralhas: Un cuatro estrellas en pleno centro, perfecto para olvidarte del coche y recorrer Évora a pie. Las habitaciones son elegantes y lo mejor es su piscina al aire libre rodeada de jardines, un lujo después de un día de turismo.
Convento do Espinheiro Historic Hotel & Spa: Si te apetece darte un capricho, este hotel es una experiencia en sí misma. Está en un antiguo convento del siglo XV, rodeado de jardines, a pocos minutos en coche del centro. Habitaciones espectaculares, spa, piscina y restaurante gourmet.
Pousada Convento de Évora: Dormir dentro de un antiguo convento en pleno centro histórico no es algo que se haga todos los días. Esta pousada combina historia y confort, con habitaciones elegantes y un ambiente muy especial.
Dónde Salir de Fiesta
La noche en Évora no va de discotecas enormes ni de salir hasta las seis sin saber cómo has llegado al hotel. Aquí la noche es más tranquila, más social y mucho más auténtica. Es de charlar, de copas sin prisa y de dejar que el ambiente fluya solo.
Si vienes buscando una fiesta tipo Lisboa… este no es el sitio.
Pero si te apetece buen rollo, lugares con personalidad y noches agradables, Évora te va a gustar mucho.
Praça do Giraldo: La Praça do Giraldo es el corazón de la vida social de la ciudad, sobre todo cuando cae la noche. Está rodeada de bares y cafés con terraza, y siempre hay gente tomando algo, charlando o simplemente disfrutando del ambiente.
Rua da República: Esta calle peatonal es otra de las zonas donde suele concentrarse el ambiente nocturno. Aquí encontrarás bares y pubs donde tomar desde vinos locales hasta cócteles, siempre en un ambiente relajado y sin agobios.
Convento do Espinheiro: Si te apetece algo más tranquilo y elegante, el bar del Convento do Espinheiro Historic Hotel & Spa es una muy buena opción. Un entorno histórico, cuidado y con una buena carta de vinos y cócteles.
Eventos Especiales: Además de los bares de siempre, Évora suele animarse con eventos puntuales, como conciertos, música en vivo o actividades culturales, sobre todo los fines de semana y en temporada alta.
Curiosidades
Évora no es solo bonita, es una ciudad con capas. Cuanto más tiempo pasas aquí, más detalles curiosos descubres. Es como un museo al aire libre, pero sin vitrinas ni prisas. Cada rincón guarda una historia… y algunas son realmente sorprendentes.
💀 La Capilla de los Huesos: impacta, pero te hace pensar
Dentro de la Iglesia de San Francisco se esconde uno de los lugares más inquietantes de Portugal: la Capilla de los Huesos. Sus paredes están cubiertas con los huesos y cráneos de más de 5.000 monjes, exhumados de antiguos cementerios.
Puede parecer macabra, pero en realidad es una reflexión muy directa sobre lo efímero de la vida. Sales diferente a como entras, y eso no pasa en muchos sitios.
Más que un sitio macabro, es una reflexión sobre la fugacidad de la vida y una de las paradas imperdibles en Évora.
🎓 Universidad de Évora: un legado de conocimiento
Fundada en 1559, la Universidad de Évora es una de las más antiguas de Europa. Durante el Renacimiento fue un centro clave del saber en Portugal, y hoy sigue viva, llena de estudiantes y calma.
Pasear por sus patios y ver sus azulejos históricos es como viajar atrás en el tiempo. Cuesta no imaginar a estudiantes de hace siglos debatiendo sobre filosofía o astronomía en los mismos pasillos.
🏛️El Templo Romano: más que una postal
El famoso Templo Romano de Évora es una de las ruinas romanas mejor conservadas de la Península Ibérica. Aunque todo el mundo lo conoce como Templo de Diana, en realidad estaba dedicado al emperador Augusto.
Ha sobrevivido a guerras, cambios de uso y siglos de historia, y sigue ahí, imponente, recordando que Évora fue importante mucho antes de lo que imaginamos.
🪨 Los megalitos de Almendres: el gran misterio
Mucho antes de romanos y medievales, ya había vida aquí. A pocos kilómetros de la ciudad se encuentra el Cromeleque dos Almendres, un conjunto de menhires del Neolítico con más de 7.000 años de antigüedad.
¿Observatorio astronómico? ¿Lugar ceremonial? Nadie lo sabe con certeza. Y quizá ahí esté la magia: estar en un sitio tan antiguo, rodeado de silencio, sin respuestas claras.
Évora: un viaje en el tiempo que no olvidarás
Évora no es solo un lugar para visitar, es un sitio para sentir. Para perderte por sus calles, sentarte sin mirar el reloj y dejarte llevar por su ritmo tranquilo.
Desde la solemnidad de la Capilla de los Huesos hasta la grandeza de su templo romano, desde el misterio de sus megalitos hasta el olor a comida tradicional saliendo de las tabernas, Évora se vive con los cinco sentidos.
Ven sin prisas, con la mente abierta y con ganas de dejarte sorprender.
Porque en Évora, más que mirar la historia… formas parte de ella.









